.. del que nada es real con absoluta certeza. Ni tan siquiera nuestro propio cuerpo. Todo se reduce a la oscura interpretación de impulsos nerviosos, dominados por hormonas y neurotransmisores, manupilables por un órgano, tan dudosamente real como lo pueda ser nuestro dedo gordo del pie pero tan complejo y enigmático que cada vez es mas inquietante la sensacion de que su comportamiento es absolutamente ajeno a nuestra voluntad. Como si, oculto en nuestro subconsciente, moviese los hilos de una marioneta ciega, haciendole sentir lo que realmente quiere el titiritero que sienta, en un mar de caos e ilusion. Es la realidad como pensamos que es o existe la posibilidad de que todo sea una ilusión? Existimos o solo somos el juguete irreal de un titiritero? Quizás solo somos un comediante mas de esta farsa que engaña a los demás integrantes de un mismo cuento? Podemos agarrarnos a algún ‘clavo ardiente’ de certeza irrefutable? Quien lo sabe… quizás esas preguntas que ahora te haces ni siquiera existan…